¿Becas de subsidio o de excelencia?

Una de las aulas de la Facultad de Ciencias Físicas de la UCM en la que estudié varias asignaturas.

Ayer nuestro ministro payaso favorito lanzó otro de sus globos sonda para despistar al personal. Después de llevar meses insinuando que se iban a endurecer los requisitos para conseguir becas universitarias, ayer se destapó diciendo que subiría la actual nota de corte para la obtención de dichas becas, que está en un 5 (sobre 10) a un 5,5 o un 6. Antes de exponer mi opinión sobre este tema, voy a explicar un poquito de qué van estas becas, porque yo he lidiado con ellas varias veces:

  • Las becas del Ministerio de Educación pueden cubrir varias cosas: desde solamente la matrícula del año correspondiente de carrera hasta parte del desplazamiento o de los libros de texto.
  • Cuando se demuestra que la familia tiene unos ingresos realmente bajos se da una ayuda compensatoria que, sin permitir totalmente la manutención del estudiante, la cubre en parte. Si el estudiante demuestra que no vive en casa de sus padres, esta ayuda se incrementa.
  • Aunque hay un requisito de nota, porcentaje de créditos aprobados y créditos matriculados mínimos para pedirla, son límites muy muy bajos: un 5 como nota mínima, 60% de los créditos del último curso aprobados y cosas así.

Todo esto deja claro que las becas del Ministerio no son becas pensadas para premiar la excelencia académica o para garantizar que los alumnos brillantes tengan la matrícula cubierta: no importa cuán buen estudiante seas, que si te pasas un poco de la renta mínima, no te la van a dar. Cuando ayer dije por Twitter que un 6 de media no me parecía una nota de corte tan descabellada para la concesión de una beca, todo el cuerpo de ingenieros de mi TL se volvió loco. Sus argumentos eran los siguientes:

  • Cuando trabajas y estudias a la vez aprobar el 60% de los créditos matriculados y llevar un 6 de media es casi imposible. Mucha gente necesita trabajar para costearse los estudios. Si no has estudiado la carrera mientras trabajabas vales menos que yo.
  • Las ingenierías son carreras muy difíciles.Donde al resto del mundo se le pide un 6 a ellos se les tiene que pedir un 5. Donde al resto se le pide un 5, para ellos con un 4 debería bastar. Es que sufren mucho.
  • Las becas (en general) sirven para que todo el mundo sin excepción pueda ir a la universidad, no para premiar la excelencia académica.
  • Hay mucha gente que quiere estudiar una carrera y no lo hace porque no tiene dinero para ello.

El tuit de la discordia

Estoy muy en desacuerdo con estas afirmaciones y me pasé un rato discutiento por Twitter con gente sobre ello. Como allí es complicado explicarse, voy a tratar de poner las cosas en claro por aquí. Respondo a los argumentos por orden.

  • En general, trabajar mientras se estudia es opcional. Si ni el estudiante ni la familia pueden costear los estudios (y, OJO, no hay irregularidades en la declaración de la renta de la familia), se puede conseguir una beca del Ministerio sin gran dificultad. Quien elija trabajar para costearse los estudios en general no debería obtener una beca: no se está dedicando a tiempo completo a estudiar y está generando ingresos que le permiten pagar la matrícula. Yo elegí trabajar esporádicamente durante la carrera para pagarme mis caprichos, pero nunca de forma seria, porque acabar la carrera era mi prioridad.
  • Siempre he pensado que los físicos y los matemáticos somos gente bastante gilipollas que tenemos a creernos que somos mejores que el resto del mundo. Pero en esto muchos ingenieros nos aventajan. Viven convencidos de que sus carreras son dificilísimas y de que merecen un trato diferente al del resto de estudiantes. Lo que no sabe es que si bien a ellos se les da ese trato de favor (normalmente, notas de corte más bajas que para el resto de estudios), a los físicos y a los matemáticos se nos mete en el mismo saco que a los periodistas y filólogos a la hora de, por ejemplo, pedir una beca de excelencia. Yo he estado ahí, yo he pedido becas de excelencia con una media superior al 8 en tercero de físicas (os juro que Físicas es más difícil que muchas ingenierías) y en vez de dármelas a mi se las han dado a gente de Comunicación Audiovisual.
  • En mi fascista visión del mundo las becas no están para garantizar la igualdad de oportunidades para ir a la universidad. Para eso está el sistema de educación pública. En mi opinión sencillamente deberíamos pagar el doble de impuestos y tener una universidad tan gratuita como la educación secundaria. Ya sé que no es el caso, pero así lo veo. No obstante, otra cosa voy a decir: ir a la universidad no es obligatorio.
  • Es cierto, para esas personas que no pueden ir a la universidad el Estado tiene que tener mecanismos de compensación: nadie que quiera ir a la universidad y tenga capacidad e interés en ello debe quedarse sin ir. Ahora bien, por cada persona que no puede ir porque no tiene dinero, os puedo mostrar a 10 que había en mi facultad que estaban allí porque algo había que hacer, porque algo había que estudiar, y por estudiar me refiero a pasar 7 u 8 años vagando por los pasillos y aprobando asignaturas por inercia, aprendiendo cero y consumiendo dinero y recursos que pagamos entre todos. Lo siento, esos también son muchos y estoy completamente a favor de que a los repetidores se les cruja con los precios de las matrículas. Lamentablemente hay mucha gente que va a la universidad a pasarlo bien unos años y no tienen ni el interés ni la capacidad necesarias para estar ahí.

De este modo, quiero tratar de explicar mis conclusiones sobre esto: pienso que el sistema universitario ha trabajado mucho para garantizar la igualdad de oportunidades y que muchas de las medidas tomadas a este respecto han sido aprovechadas por vagos y gente que no debería estar estudiando una carrera, no al menos a costa de nuestros impuestos. Esto se ha hecho a costa de abandonar a los alumnos brillantes: solamente hay becas de colaboración y excelencia para unos poquísimos y se reparten de una forma muy rara. Para un estudiante que quiere prosperar en el mundo universitario, empezar a meter la cabeza en un departamento y asumir tareas sencillas en un laboratorio, esto es terriblemente frustrante y llegas a preguntarte cuál es la diferencia entre sacar las asignaturas con notable o sobresaliente y sacarlas con aprobado. Me parece que esto también es terriblemente injusto y que las becas de excelencia están totalmente erradicadas, para dar lugar a subsidios que, si bien son necesarios, no son excusa para eliminar las otras.

En resumen: que la universidad debería ser un sitio de excelencia y no de juerga. Estoy a favor de que se suba la nota de corte de las becas. Nunca a favor de los recortes. Nunca.

Read full story · Comments { 10 }

Visibilidad lésbica: ni tan fácil ni tan claro como lo veía hace un año

Día de la visibilidad lésbica. Hoy hace un año publiqué un post bastante divertido y exitoso en el que ironizaba sobre los preceptos de la buena lesbiana, poniendo el encierro en el armario como el más importante de ellos. Eran buenos tiempos: llevaba más de dos años haciendo la tesis en un laboratorio en el que desde el principio había dejado clara mi condición sexual. Visto con cierta distancia, es posible que fuera una inconsciente al hacerlo. Hace unos meses pasaron varias cosas y tuve que abandonar ese laboratorio y esa tesis. Por supuesto el problema no fue, en absoluto, mi condición sexual. Hubo cosas más serias sucediendo por allí, pero tras todo lo sucedido mucha gente me dijo que, probablemente, que todo el mundo lo supiera no me ayudó nada.

Ahora trabajo en otro sitio. Otro laboratorio, otra tesis. Nadie sabe si me gustan las chicas o los chicos. Creo que ni lo sospechan. Y son muy majos, ¿eh? No creo que les importara lo más mínimo. Pero el caso es que no me atrevo. Y no creo que lo haga. Me siento mal al hacer las cosas así, pero creo que no va a cambiar. Si a nadie le importa, si a nadie le va a sentar mal si hablo de mi novia en lugar de mi novio, ¿por qué no lo hago? La respuesta es complicada, pero voy a tratar de explicarla.

En general, la gente es buena. En general la gente, y los hombres, son tolerantes. Pero de uno en uno no es tan fácil. Cualquier mujer que me lea lo comprenderá: muchas veces sucede que, con ciertos tíos, aunque no haya ni tensión sexual, ni intento de ligar ni nada parecido, es inevitable cierta sensación de que… él piensa eres susceptible de irte a la cama con él. Es difícil de explicar, pero hay muchos hombres que, aunque no quieran nada contigo, no son capaces de evitar esa actitud. Alguna de las personas de mi anterior laboratorio tenía ese problema. No les pasa a los tíos, pero es frecuente. Estadísticamente es muy probable encontrarse a alguien así en el trabajo.

Cuando a uno de estos tíos (ojo, no estoy hablando ni de lejos de un acosador, simplemente de gente que piensa que todas estamos disponibles) tratas de cortarle hablándole de tu novio, la mayoría de los casos pillan la indirecta. Si hablas de tu novia o si solamente mencionas que los hombres no te interesan, la cosa se complica. Se crea una cierta incomodidad, es complicado de explicar, pero aparece. Este tipo de personajes pasan a creer (no sé si consciente o inconscientemente) que se les está privando de una oportunidad que es suya por derecho. Y la relación se vuelve rara. Y una pasa mucho tiempo en el trabajo y no están las cosas como para tener relaciones raras con nadie. A tus amigos los eliges y en mi caso elijo de modo que ninguno tiene este problema. Pero a tus compañeros de trabajo no los puedes elegir y, repito, siempre hay alguno de estos sueltos por alguna parte.

Es por esto que, con todo el dolor de mi corazón, mi trabajo se ha convertido en el único lugar en el que ando en el armario. No me gusta, pero no me parece seguro salir de él. Fuera, mi familia, mis amigos, mis conocidos, mis redes sociales… mi todo es un oasis de tranquilidad en el que no tengo que cuidar mi lenguaje. Pero en el trabajo ya no. He decidido que por ahora no.

Read full story · Comments { 15 }

Si piensas que una prótesis es un accesorio, ¿por qué no pruebas a cortarte una pierna?

Los usuarios de la Sanidad pública tendrán que pagar parte de las prótesis, los productos dietéticos e incluso el transporte sanitario no urgente.

Sigue leyendo en 20 Minutos, porque tiene tela.

Dice nuestro bienamado gobierno que no hay más dinero y que los servicios accesorios los vamos a tener que pagar nosotros en función de nuestra renta. Por si esto fuera poco, la lista de dichos servicios accesorios tiene guasa: está encabezada por las prótesis ortopédicas. Esos aparatejos, feos como el culo de un mono, para muchos minusválidos marcan la diferencia entre no poder hacer casi nada o llevar una vida razonablemente normal.

Espero que no le importe que lo diga, pero desde pequeñita a mi madre le falta una pierna, de modo que estoy algo familiarizada con lo útiles que pueden llegar a ser estos accesorios. Mi madre es profesora en la escuela pública, y gracias a que tiene una prótesis puede ir a trabajar con cierta normalidad, cosa que hace desde hace muchísimos años. Cotiza a la Seguridad Social y hace una labor para la sociedad que, a su edad, con dos muletas, no podría desempeñar. Obviamente, a pesar de la prótesis (la pata, como la llamamos en casa), no puede moverse como cualquier persona de su edad. A medida que se hace mayor necesita modificaciones en su accesorio, puesto que su cuerpo va cambiando.

Long John Silver y las víctimas del terrorismo etarra parecen ser los únicos amputados con derechos reconocidos por el gobierno de Mariano Rajoy.

Ahora parece ser que el gobierno aprecia que el mantenimiento o la renovación de este tipo de prótesis es accesoria. Me pregunto si las prótesis que llevan Irene Villa y otras víctimas del terrorismo también lo son; o si solo serán accesorias las prótesis de la gente como mi madre, que tuvo un accidente en su niñez, sin nada que ver con el terrorismo. Supongo que pensarán que es accesorio lo que los amputados aportan a la sociedad española. Para decir que una prótesis ortopédica es un servicio accesorio hay que pensar que la persona que lo utiliza es un lastre para la sociedad que se gobierna. Y eso, señor Mariano Rajoy, es de miserables. Le invito a usted y a sus ministros a cortarse una pierna, la que ustedes elijan, por encima de la rodilla. Luego vienen y me cuentan qué tal se trabaja a diario con un solo pie y dos muletas.

No estoy especialmente preocupada por la prótesis de mi madre: lleva tantos años trabajando de profe que tiene un sueldo decente. Si hay que pagar parte de las renovaciones o reparaciones de nuestro bolsillo, podremos hacerlo, aunque no seamos ricas. Pero hay muchos amputados que no tienen tanta suerte, y una prótesis cuesta varios miles de euros: un desembolso que no todo el mundo puede realizar. Desde hoy el gobierno de Mariano Rajoy está haciendo más minusválidos a los minusválidos no millonarios y no víctimas del terrorismo de este país. Enhorabuena al gobierno por otro trabajo bien hecho.

Read full story · Comments { 4 }

Pros y contras de acudir a la huelga general

¿Hago o no hago la huelga? Hace dos semanas estaba muy segura de pasar del asunto, tal y como hice hace dos años. Hoy ya no lo tengo tan claro y las dudas me corroen. Fuera de coñas, necesito opiniones para tomar una decisión que deje mi conciencia tranquila. Veamos:

A favor:

  • Estoy en contra de la reforma laboral, no porque me parezca muy dura (podría haber sido peor), sino porque me parece inútil.
  • Odio a este gobierno y odio a Mariano Rajoy. Y quiero darle en los morros todo lo fuerte que pueda. Realmente quiero que el jueves se les caigan los pantalones del susto que se lleven. Y por una vez empiezo a creer que si esta huelga es todo lo grande que pinta, van a tener que envainársela con la reforma.
  • Si odio a alguien más que a Rajoy es a la clase empresarial de este país. Ver a sus líderes poco menos que celebrando con champán la tramitación de esta reforma laboral hace que me hierva la sangre y quiera despedazar ricachones.
  • Muchos trabajadores no van a poder hace huelga (circulan por ahí varias listas de empresas que están coaccionando a sus empleados para que acudan al trabajo el jueves). Yo no tengo demasiados problemas para hacer huelga en mi trabajo.
  • Soy becaria y en mi centro de investigación los becarios ni fichamos ni contamos demasiado. Haga lo que haga el jueves a efectos de fichar será un día más para mi. No obstante, quedándome en casa contribuiría a la sensación de calles vacías y parálisis nacional que debe acompañar a toda huelga.

En contra:

  • En mis actuales condiciones laborales, la reforma me afecta poco. De hecho, siendo egoísta, si pretendo seguir dedicándome a la carrera científica, todo esto me resvala resbala un poco.
  • Era obvio lo que iba a suceder si el 20N dejábamos ganar a la derecha, y yo mi hostia en la boca al PP ya se la dí en las urnas. No veo por qué debería meterme en problemas para defender los derechos de la gente que permitió que el PP ganara las elecciones.
  • A Rajoy he tenido la oportunidad de votarlo o no votarlo. A los empresarios no. Y los veo como los auténticos culpables. Me gustaría ser capaz de hacer un boicot a todas las empresas dirigidas por los hijos de puta que han fomentado esta reforma laboral. Veinte años sin entrar en El Corte Inglés. Veinte millones de personas. Eso sí que les jodería. Pero claro, ¿dónde encuentras tú tanta fuerza de voluntad?
  • En mi caso, por mucho que quiera hacerle huelga al gobierno, no quiero hacérsela a mi jefe: veréis, por difícil que parezca de creer, mi actual director de tesis es buena persona, me trata bien, se preocupa por mi y, en general, es un buen jefe. No tengo queja de él y no veo motivo para retrasar su trabajo, porque independientemente de lo que votara (ni lo sé ni me importa), a mi me trata bien. El contraargumento que algunas personas me han dado sobre esto es que la huelga se hace contra una entidad mayor y que para joderla a ella, joder a mi jefe es un daño colateral. Tienen razón, pero es que no me gustan los daños colaterales.
  • No fichar es un arma de doble filo: tampoco contaré como huelguista, aunque lo sea.

Por lo tanto, creo que tengo tres opciones:

  • Ir a trabajar con normalidad porque, en realidad, los becarios somos un cero a la izquierda.
  • Ir a trabajar pero declararme en huelga si me piden que firme en alguna parte. De este modo entraría en las estadísticas, no jodería a mi jefe pero contribuiría a la sensación de normalidad que tan bien le vendrá al gobierno.
  • Quedarme en mi casa y tratar de trabajar desde ella.

Realmente llevo varios días dándole vueltas a estas cosas y no sé bien qué hacer. Cualquier ayuda en los comentarios será bienvenida.

Read full story · Comments { 17 }

Una cortina de humo llamada Wert

Déjenme dejarlo por escrito antes de que sea demasiado tarde. Tengo la convicción de que el gobierno de Mariano Rajoy ha encontrado a su payaso. No sé si Wert fue designado como ministro de algo que a estas alturas no le importa a nadie (educación, cultura y deporte están a la altura del bono basura ahora mismo) con el único cometido de soltar dos barbaridades cada semana; o si ha sido ya con la cartera en la mano cuando el equipo de Rajoy se ha dado cuenta del gran potencial como guiñol del antaño contertulio y ahora responsable de la cultura de lo que queda de este país.

No importa, aquí lanzo mi teoría: la única función de Wert en el gobierno es distraer. Salir delante de las cámaras y de los micrófonos y gritar muy fuerte

¿CÓMO ESTÁN USTEDEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEES?

para que, ante semejante gilipollez, los medios autorizados (o sea, periodistas) y los desautorizados (o sea, Twitter), se lancen como bestias a comentar y la burrada de turno. Mientras los ministros más importantes, los que realmente nos la van a meter doblada en los meses que vienen, sufren nulo desgaste a pesar de que la reforma laboral o los presupuestos lleven su firma.

Me quito el sombrero ante el equipo de Rajoy que, por una vez, ha sabido utilizar la conciencia de las masas en su favor. Discutan sobre Wert. Las puñaladas gordas las notaremos cuando nos saquen el cuchillo.

Read full story · Comments { 4 }

Por qué no me gusta la dación de pago

Es 2005. Una pareja, él camarero y ella periodista, deciden comprar una casa. Entre los dos ganan un poquito más de 2000 euros al mes. Pero no importa, todo indica que es el momento. Hay una casita con dos dormitorios en un pueblo de las afueras de Madrid. No es demasiado nueva y el salón puede confundirse con el pasillo pero no hay nada que el amor no pueda hacer acogedor. Como la casita está a tomar por culo de la civilización, también hay que hacerse con un cochecito. Dos, uno para cada uno. Van al banco con sus nóminas y todo su amor y suena la flauta: por más de la mitad de sus ganancias mensuales, pueden tener una hipoteca a 50 años con la que poner en marcha su vida juntos. Ciegos de amor y de alegría, firman todo lo que les pongan por delante. Si el banco dice que se puede, tendrá razón.

En algún lugar entre Madrid y Toledo hay un sitio en el que los sueños se cumplen. Se llama Seseña.

En 2010 él pierde el trabajo. En 2011 ella. En 2012 llevan ya meses sin pagar y no hay perspectiva de que la cosa mejore. Descubren con terror que es imposible vender la casa por el precio por el que la compraron: a lo sumo, la mitad. Y ni por esas. No tienen nada, porque la casa que creían tan suya es, en realidad, del banco. Ellos se la van pagando poquito a poco y ahora han dejado de hacerlo. Y el banco no es una ONG. Es una sociedad con ánimo de lucro con la que han firmado un acuerdo que están incumpliendo. Ahora es cuando se dan cuenta de que cuando firmas algo con el banco es como cuando vendes tu alma al diablo: vas a cumplir, te guste o no.

Ahora viene el tío Paco con la rebaja, han incumplido su palabra y el trato era que quien la hace la paga. Pero no. Está feo echar a la gente de su casa. Solo que no es su casa: es del banco, que adelantó el dinero para comprarla. Y yo no tengo el más mínimo interés en pagar (en favores por parte del gobierno a cambio de la supuesta caridad de los bancos) la inconsciencia de otros. Porque yo tengo dos dedos de frente y no se me ocurrió formar parte de aquel sinsentido que fue la década pasada.

Si la gente es imbécil, que apechuguen con su estupidez hasta las últimas consecuencias. Nadie, repito, NADIE ha obligado a nadie a comprar una casa. Hay alquileres, hay otros métodos para tener un techo. Si las cosas hubieran venido bien dadas, las casas habrían acabado siendo suyas y el Estado no habría sido partícipe de sus beneficios. ¿Por qué tiene que interceder (con recursos económicos de todos, obviamente) cuando los proyectos personales de la gente salen mal? Nos quejamos mucho de que los banqueros y empresarios han querido privatizar las ganancias y colectivizar las pérdidas, pero no es distinto de lo que hacen quienes culpan al Estado de su propia insensatez. Si estamos en un modelo capitalista, lo estamos para todo. La alternativa es la supresión de la propiedad privada y la obligación, por parte del Estado a dar vivienda a todos sus ciudadanos. A mi me parece de puta madre, que conste. Pero es obvio que a la mayoría no.

Read full story · Comments { 12 }

Un post que nadie quiere leer

Después de leer varias gilipolleces sobre lo de Valencia de ayer, voy a escribir unas cuantas cosas que pienso y que probablemente no le gusten a casi nadie.

  • Pegar a la gente está feo. Ahora bien, todo el que alguna vez en su vida haya estado en una manifestación de izquierdas (sí, yo también he sido estudiante y yo también me he manifestado muchas veces) sabe de primera mano que en este tipo de eventos, entre un 99% de personas tranquilas y pacíficas que solamente quieren expresar su descontento hay un 1% de  radicales. Yo he tragado gas lacrimógeno más de una vez porque algún gilipollas que iba cerca de mi en alguna marcha ha pensado que a Madrid le sobran papeleras. Si ya tengo pocas ganas de llevarme una hostia por mis propias ideas, llevármela por la estupidez de otros es algo por lo que hace mucho tiempo que he decidido que no paso.
  • Estos exaltados de las manifestaciones son la excusa perfecta de los cuerpos de seguridad para disolver la marcha, aunque el 99% de sus integrantes sean gente razonable. Por supuesto, está feo que los policías agarren las porras y se líen con lo primero que pillen con el pretexto de detener a unos pocos violentos descontrolados; pero es un método de intimidación más viejo que la tos. Además, tiene una función amedrentadora muy útil: de este modo los gobernantes advierten a la ciudadanía, fuerzas de seguridad del Estado mediante, de lo que le espera al que alce la voz.
  • Lo sé, soy una cansina, pero no me voy a hartar de repetirlo: esto con Zapatero no pasaba. Zapatero fue un inútil, pero no un fachilla redomao. Mientras él gobernaba hubo acampadas en las plazas de las principales ciudades españolas durante varias semanas sin que hubiera ataques por parte de la Policia Nacional. Es más, el único conflicto que hubo no surgió con los nacionales, sino con los Mossos, que son un cuerpo de seguridad dependiente del gobierno autonómico catalán, que en aquél momento controlaba CiU (que es un partido de derechas, por si alguien se ha perdido a lo largo del razonamiento). Y esto lo digo porque estoy hasta el coño de leer PPSOE y de escuchar a gente decir que el PP y el PSOE son la misma mierda y que ya no hay diferencias entre derecha e izquierda. Las hay y son mucho más profundas de lo que queremos reconocer.
  • Estos dos meses son solo el principio. El PP gobierna con mayoría absoluta tras arrasar en unas elecciones democráticas similares a las que se llevan a cabo en la mayoría de los países desarrollados. Lo sé, la Ley Electoral… pues es lo que hay, coño, que la democracia que tenemos es mejorable  es una obviedad como la copa de un pino, pero es el mejor sistema que este país ha tenido. Y, por ahora, nadie ha conseguido implementar una alternativa viable, mejor y más justa. Así que con nuestra democracia imperfecta nos encaminamos a 3 años y 10 meses de mayoría absoluta conservadora, porque eso es lo que los españoles, con nuestro voto o con nuestra abstención hemos querido.
  • Hablar de Primavera Valenciana es una estupidez de dimensiones épicas. Esto no es Egipto, ni Túnez, ni Libia ni Siria. Estamos hablando de Valencia, comunidad autónoma  en la que se celebraron elecciones municipales y regionales libres hace menos de un año. No hay ni dictadores ni pueblos oprimidos: solamente ciudadanos que, le joda a quien le joda, votan a chorizos que consideran la Formula 1 más importante que la calefacción de un instituto. Bonus: a 20 de febrero en mi pueblo sigue siendo invierno. De nada.
  • Por último, pero no por ello menos importante, que quede una cosa clara: se puede manifestar en este país hasta el Papa vestido de púrpura. Será legítimo, pero olvidémonos de conseguir cualquier objetivo político. En este país la gente no dimite, a los mandos policiales no se les desautoriza, en este país los delegados del gobierno pueden decir barbaridades como pianos que nadie va a menear el traero de su asiento ni medio centímetro. ¿Ejemplos? Desde la entrada de España en la OTAN hasta la ampliación de horas de clase de los profesores madrileños, pasando por la guerra de Irak, el Prestige y las innumerables reformas de la ley de universidades. Manifestarse es legítimo, pero lo único que puede obrar cambios es tu voto en una urna el día de las elecciones. Yo me desgañité durante meses pidiendo la no intervención de España en la invasión de Irak y, al final, solamente vi mis objetivos cumplidos cuando voté por un partido político que al día siguiente de tomar el poder trajo las tropas a casa. Y no, el PSOE no ganó aquella vez a consecuencia de las multitudinarias manifestaciones contra la guerra que había habido un año antes. Ganó porque había 200 muertos encima de la mesa y un ministro del interior mintiendo como un bellaco a los españoles.

Los comentarios están para pegar. Pero en la cabeza no, por favor, que estoy estudiando.

Read full story · Comments { 38 }

Si hubiera un incendio en una cárcel española, ¿cuál sería la respuesta correcta?

El penal de El Dueso, en Santoña, uno de los más grandes y antiguos de España

Pongámonos a imaginar una cárcel española. Imaginemos que en ella hay gente de todas las calañas: timadores, ladrones de poca monta, violadores, terroristas, maltratadores y protagonistas de algún caso de terrible actualidad tipo Mari Luz, Marta del Castillo o Sandra Palo. Imaginemos que hay un accidente, algo sucede y se produce un incendio en el penal. Se extiende rápida y vorazmente mientras los presos dormitan en sus celdas; y los funcionarios de prisiones tienen que elegir:

  1. Abrir las puertas y permitir a los presos salir a escape. Durante la confusión, el asesino de Marta del Castillo, un par de etarras y varios maltratadores consiguen escapar, no solo de las llamas, sino también de las autoridades.
  2. No se mueve ni una cerradura, los presos son obligados a permanecer en sus celdas y, quienes traten de escapar reciben disparos por parte de los guardias. Para cuando el incendio es controlado, varias decenas de presos han muerto.

¿Cuál es la decisión correcta? ¿Estamos seguros de que en el primer caso la alarma social no crucificaría a los funcionarios que prefirieron poner la vida de los reclusos por encima de las medidas de seguridad? ¿Hay situaciones en las que ninguna respuesta es la correcta?

Obviamente esta reflexión me ha surgido a raíz de la terrible noticia del incendio en una cárcel hondureña esta noche. Allí los guardias eligieron la respuesta 2. El resultado: al menos 377 muertos. Obviamente España no es Honduras, pero también tenemos cárceles sobrepobladas y el fuego existe allí, aquí y en las Maldivas. Es una reflexión que no va a ningún sitio, pero me gustaría ver si, en esta época de cadenas perpetuas y grandes alarmas sociales, se puede generar un debate sobre ello en los comentarios.

Read full story · Comments { 7 }

Yo no estoy con Grecia

Pericles, tal vez el último griego decente que se recuerda. Tomada de la entrada de la Wikipedia http://en.wikipedia.org/wiki/Pericles

El gobierno griego aprueba de urgencia un nuevo plan de recortes que reducen la plantilla de funcionarios y las prestaciones sociales del Estado. Mientras, en la calle, una sociedad que es la primera responsable de que en Grecia el 30% de la economía sea sumergida, ha tolerado la corrupción institucionalizada en todas las instancias del poder, ha votado sistemáticamente a unos gobernantes que han estafado, esquilmado y engañado a gran parte del país y ha organizado unos fastuosos y deficitarios juegos olímpicos; se dedica a quemar  contenedores y sucursales de Starbucks.

Sinceramente, pienso que los griegos están recogiendo los frutos de su propia inconsciencia. Muchos dicen que los trabajadores no deben paga los despropósitos de su gobierno: yo digo que son estos mismos trabajadores los que han evadido impuestos, han votado gobiernos que despreciaban los servicios públicos y son, por lo tanto, responsables de la lamentable situación a la que tenemos que enfrentarnos todos los europeos por su culpa. Ahora les toca pagar todos los impuestos que han evitado durante años de un golpe. No voy a decir que les está bien empleado, pero lo que no pienso es mover un solo dedo por defenderlos.

Por cierto, las causas que han llevado a Grecia a la debacle se parecen mucho a las circunstancias en las que se encuentra la Comunidad Valenciana. Por eso a las familias que ahora se horrorizan al ver que sus hijos tienen que llevar cuatro capas de ropa porque en sus colegios no hay dinero para calefacción, tras décadas de votar a los Zaplanas y a los Camps les digo bien alto: jódanse, señores, y disfruten de lo votado.

Read full story · Comments { 29 }

Cuestiones de Estado

Vivimos días raros en nuestro terruño y mi amigo @adrimahlad me ha pedido hacer una pequeña intervención en este humilde blog. Aquí os la dejo:

No es nada nuevo ni nada que no sepan y con lo que probablemente comulguen los que te leen, pero bueno… El caso es que tras una cadena de unos 20-30 mailes entre algunos d mis compis becarios -los más afincionados a los deportes- sobre el tostón de Contador y Nadal, les he escrito esto:

Cuatro cositas (recopiladas en menos de 5 minutos) que sí indignan, y no la tontería de Albert Counter, que ya es mayorcito como para ir él solo a contratarse un abogado:

Uno empieza a estar hasta la coronilla de que sólo se hable de lo que dice la tele que hay que hablar…

Bonus para los que se molestan con la burla a Nadal (o incluso para los que simplemente tratan como noticia algo que no lo es: que un programa de parodias haga una parodia): Rafa Nadal, sospechoso de evadir impuestos. Y un tuit genial visto ayer por ahí:

Acabo de ver a uno del curro almorzando un croissant y le he dao una hostia por colaboracionista.

Read full story · Comments { 2 }