Tag Archives | opinión

Beatriz y los cuerpos celestes

Ayer terminé de leer un libro que ha marcado a buena parte de mi generación. Especialmente a las chicas. Y, sobre todo, a todas aquellas que a los 17 se dieron cuenta de que sus fantasías sexuales se veían pobladas intensivamente por seres de su mismo sexo. Ayer acabé de leerme (sí, por primea vez a los veintitantos años) Beatriz y los cuerpos celestes, de Lucía Etxeberría.

Sabía que en algún momento tendría que leerlo, especialmente porque parece fundamental para comprender la dramática psique de la mayoría de lesbianas de mi edad. Nunca había leído nada de la Etxeberría, aunque las excentricidades de dicho personaje siempre me han producido un ligero rechazo. Curiosamente, a pesar de que la novela no me ha gustado nada, ella se ha ganado mi aprecio, sobre todo porque escribe bastante bien.

No me es ajeno que Beatriz… es una obra de juventud: es decir, no solo es una de las primeras novelas de su autora, sino que se disfruta mucho más cuando se lee antes de cumplir los 20. Porque si no las desventuras depresivas y alcoholicas de la protagonista y su amor platónico tienden a sonarte a cuento chino. Ojo, a partir de aquí SPOILERS.

Al principio la historia no me disgustó: aunque algo falta de ritmo, las andanzas de la protagonista por Edimburgo y los datos sobre su (absolutamente normal) relación con su novia parecen bien mezclados con su regreso a casa. Pero al final de la primera estapa del libro se produce el primer giro engañoso: sin que nadie nos avise, sin que la protagonista en su monólogo interior haya dicho nada (omisión de información básica con el único objetivo de sorprender ya en la página 80), estamos ante una historia de pijos drogadictos. No tiene sentido la sorpresa que nos produce la revelación de que Mónica haya terminado en una clínica de rehabilitación: Bea, con lo que ha vivido con ella (toda la historieta relatada en la segunda parte del texto apunta inequívocamente a ese final), lo sabe perfectamente. Lo que pasa es que no nos lo dice. Lo cual me parece un recurso pobre para añadir emoción a una historia que no la tiene.

El resto es muy aburrido. Una repetitiva historia de adolescentes deprimidos, que se llevan mal con sus padres y que juegan al trapicheo por el Madrid de los 90 para compensar sus carencias afectivas. Y, por supuesto, un amor lésbico no correspondido. Vamos, la historia de cualquier adolescente pero llevada hasta límites ridículos, con absurdos intentos de violación cads diez páginas y extensas justificaciones para explicar el estúpido comportamiento de sus protagonistas. Etxeberría se empeña en explicarnos punto por punto, detalle por detalle, putada por putada, lo malos que son los padres de estas chicas. A mi para estas cosas con un par de pinceladas me suele bastar (tal y como hace con el personaje de Cat, hábilmente desdibujado durante toda la novela), de modo que las broncas de Bea con su madre me aburren soberanamente.

Al final la historia de los adolescentes drogadictos acaba como el rosario de la aurora y encima viene sazonada con reflexiones sobre lo pequeños que somos en el Universo y el fondo cósmico de microondas (WTF?) que no vienen a cuento (es más, quedan ridículas). A mi lo único que me interesó del libro fue lo que pasaba en Edimburgo: me parecía lo único relativamente creíble, a pesar de la inverosímil falta de habilidades sociales de la Bea de marras.

Supongo que al final tiendo a verlo como un libro que antes o después tenía que leer, a pesar de que no sea para nada de mi estilo. Puede que si lo hubiera leído a los 18 (la edad de la protagonista durante buena parte de la historia) hubiera empatizado un poco más con esa forma dramática y pomposa de ver la propia vida. Pero esto no significa que no le vaya a dar más oportunidades a Lucía Etxeberría en el futuro.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • Pinterest
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Read full story · Comments { 4 }

Las mejores series de la nueva temporada

Dexter me aburre (ni siquiera he empezado a ver la nueva temporada). Faltan un par de meses para que vuelva Lip Service. Damages se ha convertido en serie de verano (por cierto, tengo pendiente escribir algo sobre su última temporada, que me ha gustado mucho). El otoño se pintaba crudo, solamente con Fringe y sus altibajos para calmar mi frenesí de series; de modo que, en un movimiento poco habitual en mi, ha empezado la temporada y me he puesto a ver unas cuantas de las nuevas. Y estoy gratamente sorprendida.

Terra Nova

De las nuevas es la primera que me puse. Todo el mundo la ponía tan rematadamente mal que acabó siendo mucho menos mala de lo que me esperaba. La cosa va de un futuro apocalíptico en el que la única esperanza para una Tierra inhabitable es un vórtice que permite viajar 68 millones de años atrás en el tiempo. En una selva repleta de dinosaurios (sí, de plástico, no todas las series pueden ser Juego de Tronos, así que no nos pongamos pijos) y misterios (sospecho que soy la única persona sobre la faz de la Tierra a la que la trama misteriosa de esta serie le resulta interesante). No nos vamos a engañar: es una serie familiar plagada de clichés, con efectos especiales de serie B y (por ahora) poca imaginación a la hora de explotar situaciones originales. Es un buen artículo para matar el rato con un pequeñísimo rescoldo de interés intelectual: la sociedad de colonos que se crea en la selva (o sea, Terra Nova) parece idílicamente feliz pero, en realidad, está dominada por militares con poca afición por la Democracia y el Estado de Derecho. No va a suceder, pero me encantaría que la serie reflexionara sobre esas cosas (lo sé, tengo que dejar de acordarme de Battlestar Galactica). En general, malilla pero entretenida. 5/10

Person of interest

J. J. Rey Midas Abrams y el hermano y guionista de Christopher Nolan juntos. Y con Benjamin Linus poniendo carita de bueno. Esta tiene que molar. Pues no. Me aburre soberanamente: he visto 4 capítulos y, como no me suelen gustar los capítulos autoconclusivos, la tengo al borde del abandono. La máquina salvadora de víctimas que solo da el número de la seguridad social de la persona que hay que proteger (que curioso, solo en Nueva York) tiene más trampas que una película de chinos, un protagonista todavía más soso que el Jack de Lost (era difícil lograrlo) y una carencia acuciante de trama. Si sigo viéndola solo será porque los cuatro primeros episodios de Fringe me despertaron exactamente las mismas sensaciones y el Abrhams este ya ha demostrado que no es ningún mindundi. Pero, por ahora, mala y aburrida. 3/10

Revenge

Con esta me puse porque empezaba a ver a demasiada gente diciendo que era muy buena. Y por Madeline Stowe. Y madre mía, es la mejor adaptación de El Conde de Montecristo (estaría bien que lo pusieran en los créditos, por cierto) que he visto en mi vida. No deja de ser un culebrón de amor, lujo, odio y venganza, pero a mi me está encantando. Los actores (especialmente ellas) más que correctos; los personajes realista y nítidamente dibujados, pero sin ser pedantes; y la trama exquisita, de estas historias que empiezan mostrándote el final sin pudor y que, aún sin ser excesivamente sorprendentes, te mantienen en tensión y te transmiten emociones. Lleva ya unos cuantos capítulos y sencillamente me está encantando. Es, en mi opinión, de lejos el mejor estreno de la temporada. Mi único temor es que el éxito la lleve a tener miles de temporadas que la estropeen. Por cierto, de todas las que menciono es la única que le he recomendado a mi madre, que consume más series que yo y a la que solo le recomiendo lo que pienso que de verdad merece la pena. 8,5/10

American Horror Story

Solamente he tenido tiempo de ver el piloto, pero voy a seguir con ella. En general solo me gusta el género de terror si está muy bien hecho o si se sostiene por una trama que me enganche de verdad. Es un poco pronto para juzgar si esta historia solamente pretende dar miedo y meter personajes de mal rollo sin parar en la vida de los protagonistas, o si va a desarrollar una buena trama con todo eso. Por ahora, la historia del matrimonio en crisis, el sexo (no me parece excesivo y creo que está muy bien traído, me encanta el detalle de la ama de llaves) y las visiones de mal rollo me están gustando mucho. Una combinación de personajes decentemente definidos con un ambiente que da miedito de verdad, aunque no el suficiente pánico como para no ser capaz de ver la serie sola. Creo que si no tiene demasiadas pretensiones es una serie que puede funcionar muy bien, porque además tiene una buena factura (las escenas de más miedo un poco serie B, pero no pasa nada). Ahora bien, no es una serie apta ni para puritanos ni para miedosos (este punto del miedito hace que no se la recomiende a mi madre). Inquietante y entretenida. 7/10

Once upon a time

Cuentos de hadas y la doctora Cameron, que era lo único que me parecía realmente interesante allá cuando yo veía House. Una serie que sin las piradas de pancho de Joss Whedon y Sam Raimi no habría llegado a existir, pero que a mi me ha parecido muchísimo mejor que la Legend of the Seeker de este último (por cierto, ¿esa serie se sigue haciendo?). Me vi anoche el piloto con poquísima fe, esperándome un pastelón infantiloide y… bueno, creo que no es exactamente eso. Creo que más bien se pitorrea bastante de los cuentos de hadas, aunque a lo mejor aún es pronto para decirlo. Me pareció un planteamiento muy original e imaginativo, el capítulo me tuvo entretenidísima durante sus 43 minutos y, aunque algunas cosas en la ambientación son un poquito cutres (de nuevo, Battlestar Galactica, Lost y Juego de Tronos nos tienen mal acostumbrados), me parece que la amena historia los compensa. Desde el primer momento la serie se presenta sin tapujos: una lucha entre el bien y el mal, lo bonito y lo feo, en la que todos queremos que gane lo bonito y la bruja mala se vaya a su pueblo. Pero para entretenerse parece la mar de adecuada. Si sigue un par de capítulos más así, se la pasaré a mi madre. 7/10

Me dejo un par de series en el tintero: Pan Am, que todo el mundo dice que es genial pero yo no creo que me ponga con ella hasta que confirmen la renovación; y Ringer, el culebrón de amor y lujo protagonizado por Sarah Michelle Gellar del que no sé muy bien qué pensar, porque he visto un cacho del piloto y me pareció entretenido, pero todo el mundo la pone a caer de un burro. Sencillamente no he tenido tiempo para ponerme como Dios manda con ninguna de las dos. Si alguien tiene alguna sugerencia y/u opinión, los comentarios sirven para apuntarlas y que yo las lea.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • Pinterest
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Read full story · Comments { 3 }

Que alguien me lo explique

Se equivocan quienes ironizan con la falta de concreción del Partido Popular a la hora de exponer su programa electoral. Con la derecha gobernando en 15 de las 17 autonomías, su programa político está bien claro. La consigna es simple: liberalismo brutal, privatización de los servicios más elementales y, para el que no pueda pagar las prestaciones privadas, migajas de pordiosero. El neoliberalismo económico, además de la letra, con sangre entra.

Los españoles infringimos al PSOE un castigo memorable en las elecciones de mayo. Normal, los últimos dos años de tropezones, desconcierto y de no tener ni puta idea de lo que hay que hacer les tenían que pasar factura. A cambio nos regalamos unos gobernantes que lo tienen todo mucho más claro. De las recetas milagrosas del PP para solucionar el paro y la falta acuciante de crecimiento no se sabe nada en las comunidades autónomas que gloriosamente gobiernan. Francamente, no hay ni un solo indicio que invite a pensar que el Partido Popular va a saber gestionar la crisis económica mejor el Socialista, puesto que a nivel regional no aportan grandes soluciones. Lo que si está claro es que donde el PSOE ha tratado de mantener, mal que bien, becas de libros de texto, hospitales públicos dignos, medicamentos para nuestros enfermos y ayudas a los pensionistas más necesitados, los populares van a venir a follárselo todo. ¿Por qué vamos a permitir, entonces, que arrasen en las elecciones del mes que viene con una mayoría absoluta como no se ha visto en años?

Estoy deseando ver las caras de los orgullosos ciudadanos que salen a manifestarse junto a antisistemas a los que les interesa más crear sus propios chiringuitos en lugar de viviendas para los que más las necesitan en los edificios que ocupan ilegalmente (que curioso, igualito que los políticos a los tanto defenestran). Estoy deseando ver la cara de toda la gente que grita alegremente Lo llaman democracia y no lo es cuando el PP tenga más poder político en sus manos del que no ha tenido nadie desde los tiempos de la dictadura. Lo estoy deseando porque cuando hayamos destruido al único partido capaz de plantarle cara a la derecha en este país, entonces sí que tendremos motivos para quejarnos.

Necesito que alguien me explique por qué los españoles de izquierdas vamos a hacer esto. Vale que el PSOE no es la mejor opción. Pero es que he votado muchas veces a IU y siempre, sin excepción, me he arrepentido de mi voto: no son un partido serio y no son leales a sus votantes. No merecen mi confianza porque son incapaces de tener una visión realista del mundo. No me gusta Equo porque en general me llevo mal con los ecologistas que exigen el cambio del modelo energético desde sus iPads. No me gustan los antitaurinos ni todos los pequeños partidos de izquierda que se van desgranando de IU: me parecen tan poco serios como aquellos. El PSOE, a pesar de sus fallos, al menos ha demostrado que puede gobernar y otorgar derechos a quien no los tiene. Me parece que afanarnos en humillarlo es tirar piedras sobre nuestro propio tejado. Si alguien sabe explicarme en qué va a beneficiar a los ciudadanos en más que previsible resultado del 20-N, por favor, que utilice los comentarios para explicármelo. Porque yo no lo entiendo.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • Pinterest
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Read full story · Comments { 5 }

15Oct: Que no a todo

Esta fecha me está haciendo reflexionar. Hace un par de días le pregunté a un amigo con el que fui a algunas de las concentraciones de la Puerta del Sol en mayo si asistiría a la manifestación. Me respondió que motivos había. Pero acabó la frase con un pero: la última vez que fuimos a una manifestación bajo la marca del 15-M nos encontramos rodeados de gente que gritaba cosas en las que no creíamos para nada (no, no pienso que vivamos en una dictadura y no, no pienso que el PP y el PSOE sean lo mismo). Y no nos hizo gracia.

Mi amigo tenía las mismas dudas que yo. Una compañera de trabajo bastante metida en esta historia me dice que es una manifestación contra los ataques a los servicios públicos (hasta aquí bien, yo también quiero manifestarme por eso) y contra el rescate a los bancos (supongo que como alternativa proponen el Corralito, que tanto bien le hizo a las clases trabajadoras en 2001, cuando todos sus ahorros sencillamente dejaron de existir) y (cito) todas estas cosas. (Como se verá en las siguientes líneas, mi compañera tampoco debe estar tan bien informada como yo creía)

A falta de explicaciones más claras (y convincentes) me lanzo a los brazos de Google: si voy a manifestarme, qué menos que saber bajo qué manifiesto salgo a la calle, ¿no? Busco y empieza el circo. El primer resultado es la web de Democracia Real Ya, en la que el único manifiesto que hay es el que ya dio vueltas el pasado mayo (no, aquí no hay nada parecido a un programa ideológico, solo una convocatoria). Han pasado seis meses. Alguien tiene que haber elaborado un manifiesto nuevo. Consensuado, con puntos ordenados e ideas. Amos, digo yo que seis meses de asambleas tienen que haber llevado al menos a un puto manifiesto conjunto. Pregunto en Twitter varias veces y apenas obtengo respuestas. Sigo buscando en Google. Empiezo a intuir que hay tantos manifiestos como asambleas locales en España (agárrate a la brocha que me llevo la escalera) y que, mucho de lo que llaman manifiesto no es más que material de convocatoria.

No me acabo de creer lo que voy encontrando, así que decido ir a otra de las webs más importantes: la de #acampadasol. Vivo un momento de alegría cuando leo Programación #15oct Madrid, hago click… y flipo:

12h Asamblea informativa y finalización de la pancarta principal, propuesta por la Asamblea del barrio de los Austrias, en la plaza de los Carros.
12h Comida en el Parque Paraíso de San Blas y taller de camisetas.
12h Saludo al Sol (yoga, vídeo demostración), en Sol.

Saludo al Sol. Como lo leemos. El mundo se va a la mierda y empezamos el sábado con un saludo al Sol. Con dos cojones. ¡Eh! y un taller de camisetas. Para formanos y solucionar del paro.

18h Manifestación Cibeles-Sol

  • En Cibeles se hará una performance frente al cuartel general del Ejército de Tierra, esquina Banco España, con motivo de la participación del Estado español en el escudo antimisiles. ‘Escudo antimisiles versus ‘escudo antimercados‘”.
  • Participación del Coro-protesta.
  • Hay varios grupos de batucadas que han confirmado participar en la manifestación.

Aha. Batucadas. Que bien. Por un momento pensé que podía montarse una manifestación silenciosa o algo. Y un coro. ¡Un coro! Importantísimo, ¿eh? A los banqueros les va a joder la vida. Con un poco de suerte conseguimos matarlos. De risa.

Al llegar a Sol (20h aprox.)

  • Flash-mob ‘La Muerte’ (actuación/performance multitudinaria): Nos tiraremos todxs al suelo, representando a todas las personas que mueren en el mundo, con banqueros de pie riéndose (duración aproximada: 1 min.).
  • Grito mudo (a ser posible con pegatinas con el símbolo del euro o del dolar en la boca) (duración aproximada: 1 min.).
  • Actuación Orquesta Solfónica: 9ª de Beethoven.
  • Actuación Coro-Protesta.
  • Presentación del escudo antimercados: un hechicero actuará contra la magia negra de los mercados.

TodXs nos tiraremos al suelo. Y cuando nos levantemos la gente seguirá muriendo. De puta madre. Lo del mago de los mercados es una genialidad ¿eh? Lo de Beethoven me parece lo más sensato que he leído hasta ahora: con suerte alguien tiene a bien pensar mientras escucha la música. Y lo del grito mudo… bueno, ¿qué decir? Recuerdo haberlo hecho en alguna de las concentraciones de mayo y dos días después ver como Esperanza Aguirre ganaba las elecciones por goleada. No entendí muy bien su función.

22:00-23:30h Asamblea en Sol

  • Lectura del manifiesto global.
  • Punto de información de la jornada de movilización (Comisión Internacional, Comisión Estatal, APM).

Una fascista como yo tendería a preguntarse dónde cojones está el link al manifiesto global que pretenden leer. Lo prometo, en la web no está. El programa sigue, pero creo que este post ya es lo suficientemente aburrido y que he llegado a mis propias conclusiones: el programa para la manifestación de mañana es uno de los mayores insultos a la inteligencia que he visto en mucho tiempo, completamente vacío de ideas, propuestas sólidas y/o soluciones. Cháchara inútil y populista que me produce vergüenza como persona de izquierdas que soy. Yo mi #15Oct ya he decidido cómo celebrarlo: el próximo 20 de noviembre, en las urnas, con mi papeleta en la mano. Y después, que Dios reparta suerte. Porque la vamos a necesitar.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • Pinterest
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Read full story · Comments { 10 }

True Blood resurge (más o menos) en su cuarta temporada

Sookie Stackhouse: y parecía tonta cuando la compramos

La versión 'tonta' de Eric ha tenido tantas fans como detractoras a lo largo de la temporada

La primera temporada me pareció una genialidad. La segunda me gustó hasta la muerte de Godric. A partir de ahí, todo fue caer y seguir viéndola por inercia. Hadas, hombres-lobo, hombres-pantera y una lista interminable de gilipolleces que nada tenían que ver con la fina ironía de las primeras historias hicieron que casi pasara de ella. Pero, contra todo pronóstico, ayer llegué a una season finale sorprendente, buen cierre de una temporada que, sin la brillantez de la primera, ha sido divertida. Conozco bastante gente que ha dejado de verla: retomadla, porque la cuarta mejora. Ya no hay cuidados paralelismos entre vampiros y otros marginados de nuestra sociedad, elaboradas ironías sobre los fanatismos religiosos ni sexo bien hecho como al principio, pero está graciosa.

AVISO: Lo que sigue contiene enormes SPOILERS que pueden destriparte el final de la cuarta temporada de True Blood. Tu sabrás lo que haces.

  • Sookie, Bill y Eric: Tras el primer ataque de pánico de las hadas (todos tememos el momento en el que ese tema se trate realmente) y demasiadas vueltas con el tema del vampiro tonto (al principio es gracioso, pero tanta estupidez acaba por ser cargante) en el que se convierte Eric, Sookie acaba por aceptar que quiere a ambos pero que no se queda con ninguno. Tengo la esperanza de que Bill y Eric se acaben convirtiendo en el comando gay y la manden a paseo, pero no va a suceder. La temporada próxima Sookie lo intentará con Alcaide y, justo cuando se enamore de él cuando él la perdone por matar a Debie, éste morirá.
  • Tara, Lafayette y Jesús: La historia de la magia de Lafayette y Jesús nunca me convenció, y todos sabíamos que Jesús había llegado a la serie para palmarla cruelmente. No obstante, me dio penita que muriera. El personaje de Tara lleva dos temporadas dando tumbos estúpidos, con su (preciosa) novia desaparecida para siempre y parece que quedándose una vez más en Bon Temps. Por supuesto, no morirá: aparecerá algún vampirazo para darle su sangre y santas pascuas. Vaya drama de final. La historia del fantasma de la chica negra me pareció una chorrada inmensa, totalmente accesoria y falta de ritmo o interés.
  • Jason, Jessica y la gente pantera: Jessica es mi personaje favorito de la serie. No tiene mucho peso pero es gracias a eso que todavía no se ha vuelto en un plastazo como Eric o Bill. Jason cada vez me gusta más. Tras el terrible principio de la temporada, está claro que el tema de la gente pantera no está cerrado ni de lejos. Me ha encantado la reaparición del reverendo Newlin, pero tranquilos, apostaría a que no es un vampiro: recordad que el último capítulo se desarrolla en Halloween, y lo más probable es que solamente lleve colmillos de pega para acojonar a Jason. De todos modos, cualquier reaparición de los personajes de aquella secta es una gran idea.
  • Sam y familia: La familia de Sam nunca me gustó, eran demasiado estúpidamente malos. Me he alegrado con todas y cada una de sus muertes. La nueva novia de Sam es carne de cañón para morir en la próxima temporada. En general Sam me parece un personaje desaprovechado y habría querido que matara a su hermano para que pudiera quedarse con el poder de convertirse en otra gente.
  • Arlene, Terry y el Sheriff: Todo indica que los dos primeros, que empezaron como entrañables secundarios, van a tener un papel importante en la trama de la quinta temporada. Terry siempre me encantó, darle más peso será sin duda la mejor forma de joder el personaje. Parece que su pasado en Irak va a llamar a la puerta. Las adicciones al V en la serie ya empiezan a aburrir, pero bueno. Las historias de estos nunca pasan de divertidas a interesantes, pero están bien en la serie.

En general todo el tema de las hadas y la magia me echaba para atrás, pero no puedo negar que ha acabado siendo divertido. La mayoría de los capítulos me han dejado con ganas de más. El personaje de Marnie me ha parecido interesante y no demasiado mal dibujado, de modo que el villano de la temporada me ha dado juego. Menos interés me despierta la segura reaparición de Russell Edgington, que es tan malo y tan poderoso como el Imperio Galáctico, lo cual le convierte en algo tedioso. No me hace gracia la perspectiva de una quinta temporada con él. De las hadas ni hablo, porque me despiertan curiosidad cero.

¿Y a ti? ¿Qué te ha parecido? ¡Usa los comentarios! :-D

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • Pinterest
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Read full story · Comments { 8 }

La Piel Que Habito, Pedro Almodóvar y lo mala que es la envidia

Envidia. Pura y dura envidia ante un talento incomparable que cada pocos años no puede evitar volver a sorprendernos, una y otra vez, con su inagotable universo personal y su sensibilidad para lo meramente bello. Envida es la única explicación para que los críticos de los principales periódicos de nuestro país despellejen (y nunca mejor dicho) como lo han hecho La Piel Que Habito. Especialmente hiriente es la crítica de Carlos Boyero en El País, en la que tacha de grotescos e involuntariamente cómicos algunos de los momentos más emocionantes del film. Por como habla y escribe, mucho me temo que el señor Boyero lleva años confundiendo su propia estupidez y la del público más básico con la palabra de Dios. Y va a ser que no.

Puedo comprender que la rebuscada y enfermiza historia relatada en La Piel Que Habito no guste a todo el mundo. Es normal, es un relato de por y para dementes. Pero de ahí a descalificarla a ella y a todo su equipo (director manchego a la cabeza, por supuesto) sin piedad, cuando vivimos en un país que ensalza a mindundis sin la más mínima sensibilidad como Alejandro Amenábar, me parece simplemente de vergüenza. De vergüenza porque, independientemente de la narración, técnicamente la película es un festival de belleza. La madurez de Almodóvar se demuestra en la perfecta geometría de cada plano, en el tratamiento del color y en el lenguaje corporal de sus actores: las escenas de Elena Anaya practicando yoga, el detalle de las alfombras vistas desde arriba, el color de la sangre en las escenas de laboratorio… todo en La Piel Que Habito rezuma estilo, buen gusto y saber hacer. La desgarradora banda sonora de Alberto Iglesias (disponible en Spotify) también contribuye a intensificar todavía más la experiencia de su visionado.

No voy a mentir: quien vaya al cine esperando ver al Almodóvar de Volver o de Mujeres Al Borde De Un Ataque De Nervios, va a salir echando pestes. Obviamente los detractores de toda la vida de Pedro también pueden ahorrarse la entrada. Pero a toda persona que quiera ver algo distinto, intenso, hermoso, bien hecho y que no le va a dejar indiferente, le animo a que pague su entrada y opine sobre la película. Con un poco de suerte puede unirse al club de dementes a los que La Piel Que Habito nos ha fascinado.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • Pinterest
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Read full story · Comments { 20 }

Tres cositas sobre la selectividad

Así pintaba la estación de Cercanías del campus de la Universidad Autónoma de Madrid tras el primer día de la selectividad de 2011.

Trabajar en un campus universitario tiene cosas curiosas. Una de ellas es el masivo peregrinaje de postadolescentes hacia las aulas universitarias en los primeros días de junio. Parece que ya somos bastantes las generaciones de españolitos que hemos pasado por este rito de madurez llamado selectividad y, que yo sepa, no nos han quedado secuelas graves. Pero al ver tantos infantes recorriendo un camino similar al que yo anduve hace algunos años me invita a poner algunas reflexionespor escrito:

  • Estoy a favor de la selectividad. Ya lo estaba incluso antes de hacerla. Es más, incluso estoy a favor de hacerla más dura y de que cada facultad pueda hacer pruebas propias para regular el acceso a las carreras. De hecho (y ahora es cuando me empezáis a pegar palos) pienso que hay una superpoblación en las universidades españolas fruto de la idea de que para ser alguien hay que estudiar una carrera. Aunque sea Historia. NO estoy en contra de los historiadores, pero aceptemos que nuestro país ha generado muchos más licenciados en Geografía e Historia de los que puede emplear. O bien fomentamos la creación de puestos de trabajo para ellos o bien se regula el acceso a este tipo de estudios en función (real) de las demandas laborales del país.
  • La selectividad es una buena prueba de madurez. Es bien sencillo aprobarla y quien lleve unas notas decentes en el instituto lo tiene fácil para elegir la carrera que quiera. Pero es un rito por el que hay que pasar: los chavales que hoy se examinan lo hacen como niños pero, al final de todo este proceso, serán universitarios. Casi serán adultos. Es una especie de (curioso) rito ciudadano que nos hemos montado.
  • ¿Para qué se estudia, para aprender o para aprobar la selectividad? Desgraciadamente, cuando la el medio se convierte en el fin, estamos ante una situación complicada. Se extiende la creencia de que los dos años de bachillerato sirven casi exclusivamente para aprender a aprobar la selectividad y a veces se deja de lado la satisfacción de aprender cosas nuevas, las cosas bonitas que tiene el estudio. ¿Dónde termina el medio (acceder a la universidad) y empieza el fin (aprobar un examen)? Ahí es donde veo uno de los principales errores de este sistema de pruebas de acceso a la universidad.

En cualquier caso, una prueba tiene que haber de cualquier modo. Pero, ¿somos capaces de generar jóvenes que no piensen que el único objetivo de estudiar es aprobar un examen? Supongo que es una pregunta que, en principio, tienen que responder los educadores y, a lo mejor en menor medida, los padres. Pero, al fin y al cabo, todos hemos sido estudiantes y sabemos mejor que nadie nuestros aciertos y errores. ¿Tu? ¿Qué piensas?

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • Pinterest
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Read full story · Comments { 18 }

Por qué acabé ayer en Sol

La Puerta del Sol la tarde del 18 de mayo. Puedes ver más fotos en mi Flickr.

Supongo que tras los posts de ayer y el lunes se impone escribir esto. Anoche me encargué de radiar por mi Twitter cómo me iba a la concentración convocada a las 20.00 en la Puerta del Sol por parte de los acampados en ella. Mi intención inicial era pasarme un poco antes y, como había dicho, preguntar a los acampados por sus propuestas e ideascon algo más de calma. Pero a las cinco de la tarde algo cambió:

La Junta Electoral de Madrid cree que la petición del voto responsable a la que se refieren los convocantes “puede afectar a la campaña electoral y a la libertad del derecho de los ciudadanos al ejercicio del voto”. Sigue leyendo la noticia.

A las cinco yo seguía (y sigo) sin estar de acuerdo con lo que se pide en Sol. O al menos con parte de ello. Sigo pensando que esto son brindis al sol y no creo ni que el PSOE sea exactamente la misma mierda que el PP ni que se vaya arreglar el marrón que tenemos a base de gritos. Pero lo que no tolero de ningún modo es que la Junta Electoral prohíba algo permitido por derechos más básicos de nuestra sociedad. Hasta ahí podían llegar las bromas: puedo pensar que la gente que está durmiendo al raso en Sol son unos perroflautas sin propuestas (exagerando), pero en ningún caso voy a tolerar que se les prive de su derecho a quejarse. Que se quejen si quieren contra el color amarillo, yo voy a defender siempre su derecho.

Y esto me llevó ayer a Sol: la indignación ante una decisión injusta de la Junta Electoral de Madrid. Ir me permitió ver, además, que yo el domingo estaba equivocada: las manifestaciones (ojo, no las acampadas) no son un nido de jovenzuelos antisistema ni twitteros en paro. Como bien documentó @Txemacg el domingo, hay de todo. Desde ancianos hasta universitarios, pasando por becarios y familias. Todos con algo en común: están hasta los cojones de la crisis.

Sigo pensando que toda esta historia es un brindis al sol que va a acabar con una victoria todavía más grande del PP en las municipales y autonómicas. Pero también creo en el derecho a cabrearse y a quejarse. Pegar cuatro gritos de vez en cuando, al menos, relaja. No estoy de acuerdo con todo lo que se gritó ayer ahí, pero considero importante que se juntara tanta gente solamente por puro cabreo. Si, al menos, esto sirve para reducir el índice de abstencionistas de este domingo, tendré que comerme mis palabras y decir que, efectivamente, me he equivocado al juzgar el movimiento Democracia Real YA.

Para terminar, un último brindis al sol: una canción que, de puro utópica, es hermosa. Os dejo con mi adoradísima Patti Smith. El poder está en la gente. Aunque no esté claro si creerse eso a día de hoy sea soñar o delirar.

People Have the Power
I was dreaming in my dreaming
of an aspect bright and fair
and my sleeping it was broken
but my dream it lingered near
in the form of shining valleys
where the pure air recognized
and my senses newly opened
I awakened to the cry
that the people / have the power
to redeem / the work of fools
upon the meek / the graces shower
it’s decreed / the people rule

The people have the power
[...]

The power to dream / to rule
to wrestle the world from fools
it’s decreed the people rule
it’s decreed the people rule
LISTEN
I believe everything we dream
can come to pass through our union
we can turn the world around
we can turn the earth’s revolution
we have the power
People have the power …

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • Pinterest
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Read full story · Comments { 8 }

Por qué no estoy en Sol

La #acampadasol el 18 de mayo a las 8 de la mañana.

Llevo dos días usando mi blog y mi Twitter proclamando mi escepticismo ante la #spanishrevolution, la #acampadasol y el movimiento #15m. Anoche me temí estar equivocada: ¡Vente, infórmate!, me decían. Yo llevaba en pie desde las 7 de la mañana, había trabajado duro y el único sitio al que me quería ir era a la cama. Pero una parte de mi lamentó no hacerlo: A ver si esta gente está decidiendo cómo arreglar Españay me lo estoy perdiendo, pensaba.

No pasa nada: paso por Sol a diario para ir a trabajar. Desayuno rápido y voy a la carrera al bus para ver qué se cuece realmente en el Kilómetro Cero. Para empezar, un atasco interesante en a Calle Mayor a causa de la cantidad de lecheras, coches de policía y camiones de la basura que andan por Sol. Ya en la plaza, un mar de cartones cubiertos por una precaria lona amarrada entre las farolas me saludan. Hay gente, no lo puedo negar, hay bastante gente bajo esa lona. La plaza está sucia pero algunos de los manifestantes están pasando escobas y recogiendo cartones ordenadamente. Sol está llena de pancartas: Espe hates you, Sé coherente: no hagas botellón, Toma la calle

Me acerco a la carpa y entablo la siguiente conversación con una chica que recoge su saco de dormir:

La #acampadasol el 18 de mayo a las 8 de la mañana.

 

The Lost Dreamer: Buenos días. Tengo algo de prisa, pero ¿podrías decirme qué proponéis con esta acampada?
Chica: Estamos contra el bipartidismo.
TLD: ¿Y qué más?.
Chica: (Titubeando) Pues no sé. Espera. ¡Manu, ven, dile a esta chica qué proponemos!.
Manu: Estamos montando asambleas, no queremos bipartidismo. Los políticos son no nos representan y queremos alternativas… ¡Ah! y la Universidad.
TLD: ¿La universidad?.
Chica: Nosotros somos de un comité de alumnos universitario.
TLD: (Empezando a flipar) Esto… vale. (Señalando el edificio de Correos, sede de la Comunidad de Madrid) El domingo va a volver a ganar esa hija de puta. ¿Qué hacemos para que no suceda?
Manu: No lo sé.
TLD: Pero algo tenéis que proponer. La tía esa va a volver a ganar.
Chica: Hemos pasado toda la noche montando asambleas. Nosotros estamos en el Comité de Propaganda (TLD abre los ojos más todavía) pero hay gente discutiendo qué se puede hacer.
TLD: ¿Por qué no montáis un partido político?.
Manu: ¿Eh? No, no queremos.
TLD: Puede montarlo cualquiera. Solo hace falta que te voten.
Chica: Va a ser mejor que te vengas por la noche, que habrá asambleas y podrás enterarte de qué se está haciendo.
TLD: (Recogiendo la mochila) Ok, pues nada, buen día.

Quien se la quiera creer que se la crea. Quien no, pues mejor para él. Esto me han dicho hoy a las 8 de la mañana. Comprendo el cabreo. Comprendo que las democracias occidentales son manifiestamente mejorables. Y me parece genial que se movilice a la gente. Pero estas democracias son, con diferencia, el mejor sistema político que ha implementado la Humanidad. Con fallos, al menos son capaces de tolerar la presencia de opositores sin meterlos en la cárcel. Hay que mejorarlos. Ahora bien, pretender dinamitarlos sin tener ni una sola propuesta me parece un mal chiste. Lo siento. A día de hoy no puedo apoyar la #acampadasol porque me parece un sinsentido. Espero dentro de una semana, un mes o un año escribir en este blog, con letras gigantes, Me equivoqué. Lo siento. De verdad, espero poder hacerlo.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • Pinterest
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Read full story · Comments { 24 }

Cinco razones para pagar por Spotify

Hace ya 12 días desde que Spotify instaló su famoso contador de la muerte en todas sus cuentas gratuitas. Diez horas al mes y 5 reproducciones para cada tema. Mucha gente ha puesto el grito en el cielo y se ha lanzado a buscar alternativas. En mi opinión, los suecos estos lo han hecho que te cagas: han utilizado un modelo freemium para convencer a miles de usuarios de que ofrecen un servicio tan bueno que, cuando nos han exigido dinero a cambio, lo hemos pagado sin problemas. ¿Pagar? ¿He dicho pagar? No, no estoy loca y tampoco me ha tocado la lotería. Os voy a explicar por qué he decidido pagar por Spotify.

  • Porque me gusta la música: y por gustar quiero decir que me paso la vida oyendo música. La inmensa mayoría de mis horas de trabajo no son una excepción. Es posible que use Spotify de 7 a 8 horas diarias. Además, no solo me permite escuchar música: también me permite descubrirla (he empezado a oír cientos de grupos que no conocía en los dos años que he estado usándolo), compartirla y recibirla (las funciones sociales de Spotify todavía tienen que crecer mucho para ser perfectas).
  • Porque cinco son pocos euros: en serio, soy becaria. Pertenezco a uno de los estamentos más bajos de nuestra sociedad y, aún así, puedo permitirme pagar los 5 euros que cuesta una cuenta Unlimited al mes. En comparación con lo cutrones que son la mayoría de sus alternativas, realmente es una buena relación calidad/precio.
  • Porque es legal: Cada vez que oyes una canción en Spotify, dicha empresa paga un dinero a la SGAE. De este modo, se garantiza que los artistas reciban su retribución por su trabajo (siempre y cuando te creas que la SGAE sirve para eso) y, sobre todo, nadie puede acusarte de oír música ilegalmente, ser un delincuente o estar aniquilando a la industria musical. Muchas de las llamadas alternativas a Spotify, como Grooveshark, no lo son, puesto que permiten compartir archivos sin el consentimiento de los creadores.
  • Porque funciona bien: como programa Spotify no es nada del otro mundo. No tiene demasiadas funciones y no parece haber explotado (por ahora) todo el potencial social que tienen sus recursos. Pero, aún así, es un software bastante agradable y fácil de usar y que, además, no suele colgarse o quedarse sin conexión. El principal inconveniente que le veo es que su versión nativa para linux es demasiado inestable (tanto que no consigo ni abrirla).
  • Porque es un modelo en el que creo: me permite escuchar y descubrir música, que es mi gran pasión, y además lo hace de forma respetuosa con los artistas. A Spotify solamente le falta dar beneficios económicos para demostrar a todos los que decían que internet estaba matando a la música que estaban equivocados. Internet no solamente no ha acabado con la industria musical: la está haciendo más grande y más fuerte. Nunca antes había habido tanta facilidad para acceder a música de todos los estilos y orígenes posibles. Lejos de acabar con la música, internet la está democratizando y nos está permitiendo que bandas que en otras circunstancias nunca se habrían oído en España se hagan un hueco en nuestro país. Por no mencionar que está fomentando que cada vez haya más eventos musicales porque cada vez hay más público para ellos.
  • ¿Y tú? ¿Qué piensas? ¿Te has pasado a Spoti de pago o tiras mediante listas de Youtube y Grooveshark? Los comentarios están para algo :-P

    Share and Enjoy

    • Facebook
    • Twitter
    • Google Plus
    • Pinterest
    • Add to favorites
    • Email
    • RSS
    Read full story · Comments { 28 }